Esta frase es algo muy común en mi consulta, muchos pacientes la pronuncian cuando les pregunto por qué actúan de determinada manera «es que soy así«.
Cuando yo era adolescente mi padre me dijo: «si estás bien siendo como eres, estupendo, pero si no ¿por qué no cambias?». Creo que fue uno de los mejores consejos, si no el mejor, que me han dado en mi vida. Ahora alguien me dirá: no es fácil. Por supuesto que no lo es. Pero tampoco imposible. A menos que entre esas creencias que forman parte de tu mochila esté la de «no puedo cambiar», porque «si cambio significa que no tengo personalidad», «qué van a pensar los demás de mi si cambio de forma de ser», o cualquier otra excusa que te quieras poner.
Fuera piedras. Si quieres cambiar aspectos de tu personalidad porque te has dado cuenta de que sólo son obstáculos para encontrarte bien, sólo necesitas dos cosas: tomar esa decisión y dejar atrás aquellas cosas del pasado que impiden ese cambio, y tener fuerza de voluntad para hacerlo, persistiendo en el empeño hasta que lo consigas.
Es muy común que te llegue un paciente a la consulta y pretenda que sólo le escuches o que le des la razón en todo lo que plantea. Hay gente que sólo viene para eso, y eso lo sabemos los psicólogos. Puede que sea cierto que sólo necesiten ser escuchados, pero incluso en ese caso es necesario un cambio de actitud: no puedo creerme que en el entorno social más cercano de esa persona no haya nadie en quien pueda confiar y por eso acuda al psicólogo. Por tanto, incluso en estos casos es bueno que la persona cambie para ser capaz de encontrar a ese amigo, pareja o familiar con quien sentirse comprendido y apoyado.
Los psicólogos estamos para algo más que para escuchar. Nuestro trabajo implica ayudarte a cambiar para que estés más contento contigo mismo y con tu vida, y acompañarte en esa transformación. Recuerda la famosa frase de «los cambios suelen ser para bien» y anímate a darle una vuelta a tu personalidad y eliminar todo aquello que no te gusta de ti para dar paso a lo que quieres ser. ¡Verás que alivio vas a sentir al quitarte esta primera gran piedra de tu mochila!
